Cecina de León, el sabor más tradicional

Cecina de León, características fundamentales

La cecina de León es una de las variedades de cecina más populares de nuestro país y recibe su nombre porque se elabora en la región de León. Esta cecina está catalogada desde 1994 como Indicación Geográfica Protegida. La zona geográfica de elaboración comprende única y exclusivamente la zona de León, situada en el Noroeste peninsular. Su altitud ofrece un clima seco y sano, excepcional para la elaboración de este embutido gourmet.

El bajo contenido en grasas de la cecina de León y su alto contenido en proteínas, así como su versatilidad gastronómica, convierte esta cecina en un embutido atractivo para su consumo.

Cecina de León, características

Las principales características que presentan las cecinas de la Denominación Específica “Cecina de León” son las siguientes:

  • Peso: el peso mínimo de cada uno de los diferentes tipos de piezas serán los siguientes. La tapa deberá de tener un peso mínimo de 4 kg, la contra de 5 kg, la babilla de 3,5 kg y la cadera de 3 kg.
  • Aspecto exterior típico: esta cecina tiene un color tostado, pardo, ligeramente oscurecido, propio del proceso de elaboración.
  • Coloración y aspecto del corte: al corte, la cecina de León tendrá diversas tonalidades de color. Desde un color granate, acentuándose este sobre todo en los bordes al final del proceso madurativo, hasta un ligero veteado de grasa encargado de proporcionar a la cecina su jugosidad característica.
  • Formas de presentación de las piezas: las piezas se presentan enteras, envueltas o enfundadas, aunque otra forma muy común de presentar la cecina es en porciones o lonchas envasadas al vacío como la cecina de León que puedes encontrar en nuestra tienda gourmet online.
  • Sabor y aroma: la carne de la cecina tiene un sabor muy característico, siendo la misma poco salada y de consistencia poco fibrosa. El ahumado en la cecina aporta en el proceso de maduración de la pieza un aroma característico, apoyando el sabor de la misma.

Para que la cecina de León sea reconocida como tal es preciso que la misma se someta a controles y certificaciones. Los primeros requisitos que avalan el origen del producto son que la industria elaboradora esté ubicada en la región de León y que esté inscrita en el registro del Consejo Regulador. Además, las piezas utilizadas en la elaboración de la cecina deben proceder de ganado vacuno mayor de razas autóctonas de Castilla y León. Igualmente, el proceso de elaboración debe seguir las directrices establecidas por el Consejo Regulador y el producto final se tiene que someter a análisis que garanticen su calidad. Por último, la cecina se deberá comercializar bajo los precintos del Consejo Regulador que garanticen su calidad.

Ahora que ya conoces todas las características que debe cumplir la cecina de León, solo te queda incluirla en tus platos y disfrutar de experiencias gourmet con ella.


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