Productos gourmet y delicatessen, ¿qué diferencias hay entre ellos?

Productos gourmet y delicatessen, ¿existen diferencias entre estos dos términos?

A menudo, utilizamos indistintamente productos gourmet y delicatessen pero, ¿son exactamente lo mismo? Cualquiera que oiga hablar de cualquier producto gastronómico acompañado del apelativo gourmet o delicatessen sabe de sobra que se trata de un producto de gran calidad, ahora bien, ¿son exactamente lo mismo? ¡Despejemos nuestras dudas!

Productos gourmet y delicatessen, diferencias de denominación

A la hora de utilizar productos gourmet y delicatessen, al referirnos a determinados alimentos sí que es cierto que hay veces que nos suena mejor de una manera que de otra. Así, por ejemplo, parece que si decimos vinos gourmet o aceites gourmet, es más correcto que vinos delicatessen o aceites delicatessen, aunque se trata de una cuestión de cómo estemos acostumbrados a escucharlo.

Tradicionalmente, en unas regiones se ha utilizado más el término gourmet, mientras que en otras es más habitual el término delicatessen. En general, en las regiones del norte el término que más se encontraba acompañado de determinados productos era delicatessen, mientras que los productos gourmet estaban más extendidos en el sur de España. Esta diferenciación hace años que ya no es tan patente en las diferentes regiones y hoy día se utiliza indistintamente un término u otro independientemente de la zona de España en la que estemos.

Matices entre productos gourmet y delicatessen

Hasta ahora, parece que las diferencias entre productos delicatessen y gourmet no van más allá de la costumbre que tengamos en utilizar más un término u otro. Sin embargo, sí que existen algunos rasgos diferenciadores entre ambos conceptos.

En efecto, tanto unos como otros se asocian rápidamente a productos con unos altos estándares de calidad, pero mientras que unos pueden tener unos sustitutivos de menor valor económico y menor calidad, otros son difícilmente sustituibles. Los primeros son los productos gourmet, que al igual que los delicatessen han sido elaborados mediante procesos naturales, pero cuentan con productos que aparentemente son iguales, pero que han sido elaborados mediante procesos industriales y por ello cuentan con unas características muy diferentes. Un buen ejemplo de ello serían los mejillones en conserva o los berberechos en lata. Solo los consideraremos gourmet cuando cuenten con unas características organolépticas destacadas, pero si queremos un producto similar, aunque de menor calidad, no nos será difícil encontrarlo.

Por su parte, los productos delicatessen no cuentan con productos que podamos considerar similares pero de baja gama, ya que son difícilmente imitables. Un ejemplo muy claro son los jamones ibéricos o los quesos con Denominación de Origen.

Como ves, la diferenciación entre productos gourmet y delicatessen es muy pequeña y de hecho, ni siquiera las tiendas delicatessen o las tiendas gourmet tienen en cuenta estos pequeños matices a la hora de designar sus exquisitos productos. ¿Conocías estas diferencias entre productos gourmet y delicatessen?


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